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Opinión: ¿Ajuste o expansión productiva?

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economiaDurante mucho tiempo se asume desde la vitrinas liberales de la economía, que esta debe de ser administrada en un Estado al igual que en un hogar común y corriente. Se asume a modo de ejemplo didáctico que en caso de crisis, al igual que en una casa, se debe recortar gastos y adoptar una austeridad sistemática, basada en el recorte de gastos, hasta tanto sea superada la crisis. Tengo que admitir que esta analogía suena, a modo de explicación muy convincente, resulta que sí, que en un hogar en caso de crisis se torna necesario reducir los gastos.

Ahora bien, ¿un Estado es lo mismo que un hogar? ¿La economía de un Estado es igual que la de un hogar? ¿Partiendo de la comparación didáctica, cuantas más variables posibles encontrará una familia a la hora de salvar su situación económica, más que la del ajuste? ¿Y en caso de recorte de gastos, cuáles son los gastos que se reducen y cuáles no? ¿La educación de los hijos es un espacio a recortar? ¿La salud, el transporte que usa el jefe o jefa de familia para ir al trabajo, el papel higiénico..? ¿Qué es lo que se recorta? Y más aún ¿no será necesario que se busquen nuevas fuentes de ingreso, o que se amplíe la capacidad productiva de dicha unidad familiar a fin de aumentar los ingresos de modo tal que no se vean afectadas las actividades? Quizás esta preguntas no sean de respuesta fácil, y no lo son porque un hogar no es igual a otro hogar y mucho menos, un Estado es una economía de hogar.

Pareciera ser que la economía no encuentra verdades absolutas, esto es porque claramente es una ciencia social, donde intervienen todas las variables humanas posibles y sus posibles comportamientos, de acuerdo a culturas, tradiciones, valores religiosos etc. Pero si es cierto que la historia, como contrapartida nos ayuda al menos a ver qué cosas han sido útiles en economía y cuáles no, sin perder de vista que aquellas en las que si acertamos y en las que no, también van acompañadas de un contexto histórico determinado.

Ahora bien, la idea  liberal de pretender al Estado como un hogar donde en caso de crisis se deben recortar gastos, se puso en práctica en la árgentina durante los años 90 y principios de este siglo, y como replique de esto, en la actualidad se aplica en los países en crisis del continente europeo, el resultado, si la economía está contraída se contrae aún mas. Que digo con esto, si hay crisis en un Estado, es decir, menos producción, menos consumo, y como solución el Estado retira fondos como ajuste a fin de solucionar el problema, lo lógico es que seguramente la crisis se agudice. Lo explicitado no es una concepción teórica, es una descripción de lo sucedido en Argentina que, como resultado generó una hecatombe fenomenal conocida como “crisis de 2001” significando la caída de un gobierno. Y como ejemplo actual, España y Grecia, ante una crisis, el Estado ajusta y como contrapartida, la desocupación llega al 25%  sin contar que la economía no logra recuperarse.

¿Qué sucede si el Estado no se comporta bajo la lógica “hogareña” según los liberales, es decir en lugar de ajustar, amplia la inversión? A modo de ejemplo, dos casos históricos; Estado Unidos ante su crisis en 1930 en lugar de dejarse guiar por la economía ortodoxa liberal decidió inclinarse al modelo sugerido por John Maynard Keynes (keynesianismo), de cambiar la lógica de ajuste por la de ampliar la inversión publica, sobre todo en obra publica y asistencia social, el resultado, el país del norte recupero su economía en menos de diez años; otro ejemplo es la réplica criolla de este modelo a partir de la crisis del 2001; el Estado a partir del año 2003 decidió en lugar de ajustar ampliar la inversión publica y darle a la sociedad poder de consumo sumado a la alta inyección de recursos a la economía por medio de la obra pública; el resultado: diez años del mayor crecimiento de la economía en toda la historia de la República.

Volviendo a la dicotomía si ajuste o expansión productiva, y sin caer en el facilismo si uno o la otra, y en las falsas analogías didácticas, digo que la economía de un país es un conjunto de variables de difícil manejo, en las cuales es complejo encontrar verdades reveladas, por lo que es necesario analizar, buscar alternativas, escuchar opiniones muchas veces encontradas, reordenar y reorientar gastos (lo que no significa ajustar), pero siempre desde una perspectiva heterodoxa, que tenga como premisa a la gente y su dignidad, poniendo el valor humano por encima del valor del capital salvaje.

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