> Calendario del Archivo de Noticias <

Descubrieron una enorme masa metálica enterrada en el lado oscuro de la Luna

WhatsApp
Facebook
Twitter
Imprimir

La masa, que tiene un diámetro de 2.500 km y 12 km de profundidad, creen que puede ser un resto del asteroide que impactó en el lado oscuro del único satélite natural de la tierra hace 4.000 millones de años y que creó el cráter gigante llamado cuenca Atiken.

Científicos estadounidenses dijeron haber descubierto una masa «anómala» de metales pesados enterrada en la cuenca Atiken, el cráter más grande del sistema solar, ubicado en el polo sur de la Luna, el lado que nunca se ve desde la Tierra.

«La cuenca Atiken es una estructura gigante que resultó de un impacto y que tiene un diámetro de aproximadamente 2.000 kilómetros», informó este miércoles la publicación científica Geophysical Research Letters (GRL).

El principal hallazgo de la investigación publicada por GRL fue descubrir la existencia de una «gran masa anómala debajo del manto lunar». Esta puede ser un resto del asteroide que impactó en el lado oscuro de la Luna hace 4.000 millones de años y creó el cráter gigante llamado cuenca Atiken.

La fuente «puede ser metal proveniente del núcleo de un cuerpo que impactó en la Luna u óxidos provenientes de la última etapa de cristalización del océano de magma lunar», consignó la revista GRL.

Y, detalló que la «anomalía tiene una masa mínima de 2.18 × 1018 kilogramos y, probablemente, más de 300 kilómetros de profundidad».

«Imagínense agarrar una pila de metal cinco veces más grande que la isla de Hawai y enterrarla bajo tierra», dijo uno de los autores del estudio, Peter James, y agregó: «Eso es aproximadamente la cantidad de masa inesperada que detectamos».

James, profesor de geofísica planetaria en la Universidad Baylor de Texas, aseguró que junto a sus colegas, descubrieron esta masa «inesperada» al comparar mapas de la topografía lunar con información reunida por la misión de la NASA «Gravity Recovery and Interior Laboratory», que en 2011 hizo que dos satélites orbitaran la Luna en simultáneo a fin de elaborar un mapa de su fuerza gravitacional.