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¡Cuidado para los pequeños! La leche materna, método esencial para prevenir las bronquiolitis

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La enfermedad se da mucho en bebés de 0 a 2 años. En la actualidad no existe vacuna. Por lo tanto, mantener los ambientes libres de humo de tabaco, cambiar las medias y remeras dos veces al día y dar de mamar hasta los dos años son los mejores métodos de prevención.

Cuando comienzan los primeros fríos bajo cero aparecen las enfermedades respiratorias, como gripe, neumonías y bronquiolitis. Las dos primeras son patologías que se pueden prevenir con vacunas que están disponibles en el calendario nacional.

En el caso de las bronquiolitis, no hay una vacuna que pueda prevenir la enfermedad pero con métodos muy sencillos se puede evitar el contagio. La cartera sanitaria recomienda como uno de los pilares dar de mamar hasta los dos años de vida. “Las bronquiolitis se dan en lactantes de 0 a 2 años, por eso desde el ministerio recomendamos a las mamás que no dejen de dar el pecho a sus hijos a los seis meses, sino que sea hasta los dos años”, afirmó Oscar Sagás, subsecretario de Salud.

“Por regla, los pediatras siempre recomiendan dar de mamar hasta los seis meses de vida. Bueno, nosotros estamos convencidos de que al poder extender ese período, se entregarán muchos más nutrientes al bebé y, por lo tanto, podrá prevenir o asimilar enfermedades mucho más rápido”, agregó Sagás.

¿Qué son las bronquiolitis?

La bronquiolitis es una infección pulmonar común en bebés y niños pequeños. Causa inflamación y congestión en las vías respiratorias pequeñas (bronquiolos) del pulmón. Casi siempre, la causa de la bronquiolitis es un virus. Normalmente, el pico de la bronquiolitis se da en invierno.

La bronquiolitis comienza con síntomas similares a los de un resfrío común pero luego avanza con tos, silbido al respirar y, a veces, dificultad para respirar. Los síntomas de la bronquiolitis

pueden durar varios días hasta semanas, incluso un mes.

La mayoría de los niños se curan con cuidados en el hogar. Un porcentaje muy pequeño necesita hospitalización.

Prevención

Como los virus pueden hacer que la bronquiolitis se trasmita de una persona a otra, una de las mejores maneras de prevenirla es lavarte las manos con frecuencia, especialmente al tocar a tu bebé cuando tenés algún resfrío o enfermedad respiratoria. Usar una máscara en este momento es adecuado.

Si tu hijo tiene bronquiolitis, no lo saqués de tu casa hasta que la enfermedad haya pasado, para evitar que contagie a otras personas.

Otras formas que ayudan a controlar la infección con sentido común incluyen:

Amamantar a tu hijo: las infecciones respiratorias son significativamente menos frecuentes en los bebés que son amamantados.

Limitar el contacto con personas que tienen fiebre o resfrío: si tu hijo es recién nacido, especialmente un bebé prematuro, es mejor evitar la exposición a personas con resfríos durante los primeros dos meses de vida.

Limpia y desinfecta superficies: limpia y desinfecta las superficies y objetos que las personas tocan con frecuencia, como los juguetes y las perillas de las puertas. Esto es especialmente importante si un familiar está enfermo.

Cubrirse la boca al toser o estornudar: cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo. Luego desechar el pañuelo y lavarse las manos o usar un desinfectante de manos con alcohol.

Usar tu propio vaso: no lo compartas con otras personas, especialmente si algún familiar está enfermo.

Lavarse las manos con frecuencia: las propias y también las de tu hijo, con frecuencia. Es importante tener a mano un desinfectante de manos con alcohol para usar vos y tu hijo cuando están fuera de casa.

Fuente: Prensa Gobierno de Mendoza